viernes, 21 de febrero de 2020

OJO POR OJO, DIENTE POR DIENTE


Mi psiquiatra me había 
dado turno a las ocho 
de ayer. Cuando caí, 
me encontré con que no 
estaba. "Será el timbre", 
me dije, y la llamé. 
Ni agendado me había. 
Lo más justo es cobrarle 
la ausencia: que me atienda 
gratarola. Total, 
las veces que le falto, 
después hay que ponerse 
lo mismo, despiadada. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario