Y ADEMÁS, POESÍA
¿Me convierto realmente
en otro al escribirme?
Me nombro de maneras
poco habituales, doy
diferentes salidas
a un laberinto que,
es verdad, ha mutado,
se ha vuelto más astuto,
menos desesperante.
Bautizarme a mí mismo,
ser otro: ¿qué se logra
formulando preguntas
que la pared responde?
Qué importa. Me contagia
de alegría decir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario