lunes, 2 de marzo de 2020

DESPUÉS DE LA MUERTE DE DIOS


La noche se reasume 
sin más en la quietud. 
Pasa un auto que irisa 
el borde del silencio 
con su motor y, oscuro, 
se pierde en la distancia. 
El silencio es, en cambio, 
la espera de una cosa 
--¿una voz?, ¿sólo un roce?-- 
que ya no llegará. 
Lo mismo estás pendiente, 
ángel de su sentido. 

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