GUARDA, CABEZA
Le brillaban los ojos
al explicarme asuntos
que él mismo no entendía,
por los que era llevado
y por los que apostó
de siempre. La mirada
indicaba peligro
mental: era un combate
contra todo, y no en broma.
Yo también conocí
la insanía del brote.
Yo también conocí
esos cables tremendos.
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