HANSEL
Llegamos a las heces
en una discusión
sin sentido. Sabíamos
que era el adiós: después
de ese intercambio vanas
serían las disculpas.
Y sin embargo, a fondo
discutimos: había
que despedirse. Claro
que no voy a llamarte.
Pero dejo miguitas
en forma de poemas
a la vez que me alejo
de vos. Vieja costumbre
que no pienso cambiar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario